¿Cuándo la conocí?

Corrían los años 80 y me encontraba cursando la maestría en Pedagogía en mi alma mater: la UNAM; la tomaba en la famosa facultad de Filosofía y Letras, cuna de tantos poetas, escritores y artistas, tanto nacionales como extranjeros.

También trabajaba en ese tiempo en la empresa paraestatal Refrigeradora de Tepepan, que se dedicaba a distribuir productos marinos a todo México. Ahí me desempeñaba como jefe de un Centro de Distribución de Pescados y Mariscos en la Ciudad de México; es decir, combinaba las dos actividades.

Estaba muy contento, pues había sido mi actividad cotidiana durante toda mi vida de estudiante, el laborar al mismo tiempo.

Hasta ese momento no sabía incluso que existiera la palabra POLÍTICA, pero resulta que las circunstancias se dieron y sucedio de la siguiente manera: esta empresa en la que trabajaba, se vio sacudida de pronto por un grupo de jovenes trabajadores que eran en su mayoria universitarios, esta empresa como muchas otras contaba con areas de trabajo muy dificiles y con sueldos muy bajos que hicieron que se buscara la forma y la manera de reivindicarlos, y empezó un movimiento que buscaba a través de la formación de un sindicato que defendiera a esos trabajadores y sus merecidas revisiones a las condiciones de trabajo y los sueldos tan bajos que percibían. En esos primeros inicios de la lucha hubo un acercamiento con los jóvenes administrativos de la empresa, que en esos momentos cursaban carreras sobre todo de administracion y contabilidad en la Universidad.

Después de hacer contacto entre los dos tipos de trabajadores, llegaron a la misma conclusión: bajos sueldos por parte de la empresa. Y si bien las condiciones de trabajo de los administrativos no eran tan dificiles como las de los trabajadores que laboraban en cámaras frigoríficas de menos de 30 grados centígrados y sin los equipos de trabajo adecuados, si en el caso de los primeros eran largas jornadas de trabajo sin el pago correspondiente, tan solo por ser empleados de los llamados "de confianza" y en donde tenían que trabajar el tiempo que les imponían, sin pagarles horas extras y otras prestaciones que eran de ley.

Ese fue el inicio que implicó una lucha de buscar mejores condiciones laborales, y que hizo que muchos de ellos fueran despedidos como represalia por andar buscando la formación de un sindicato; y así, entre desafíos, reuniones clandestinas, la lucha y desesperación grande los trabajadores de las cámaras frigoríficas, choferes, estibadores y la juventud de los empleados administrativos y sus estudios y visión, se dieron los pasos para que formalmente se lograra la formacion del "Sindicato de Trabajadores y Empleados de Refrigeradora de Tepepan", que fue afiliado a la CTM (en ese tiempo no había posibilidades de dar registros sindicales a "sindicatos independientes"; solo estaban permitidos los que se afiliaban a alguna de las centrales obreras existentes -CTM, CROM, CT,CROC, etc.-) las cuales eran lideradas por personajes muy corruptos y de dudosa fama.

Éste sindicato nacía de alguna manera por trabajadores honestos y empleados estudiados y soñadores de un mejor lugar para trabajar, por ese motivo debieron de elegir a la Central Obrera que fuera la menos peor y de plano aquella que les permitiera existir en forma más independiente. Por esa razón se eligió en concenso a la CTM.

Esa era la historia incipiente de estos trabajadores honestos, soñadores y con compromiso social que iniciaban una historía propia que implicaba mucho esfuerzo, trabajo, dedicación, dejar de lado sus tiempos libres; en algunos casos a sus familias y dedicarse a una labor en la que no ganaban absolutamente nada, porque todo lo hacian por convicciones de justicia que en ultima instancia reivindicaban sus propias condiciones de trabajo. Esas eran las circusntancias ante las cuales nos vimos obligados todos los que laborábamos en la empresa a tener que asistir a las primeras asambleas sindicales.

Al estar estudiando y como eran por las tardes o noches las asambleas y reuniones, tenía que faltar a mis estudios para cumplir con ese compromiso, al estar presente en esas asambleas algunos me empezaron a tomar en cuenta para presidirlas, primero porque era jefe de un centro laboral y segunda porque se sabía que yo estudiaba en la UNAM.

Mis participaciones destacadas lograron que se me fuera identificando y en consecuencia que la gente me fuera conociendo, por lo que al haber la primera de las elecciones para cambiar al primer Comite Ejecutivo Sindical que se había formado fuí propuesto para ser el Secretario de Finanzas de la organización sindical. Fué una decisión muy difícil para mi, porque eso significaba dejar de lado mis estudios, es decir, sacrificar el estudio de mi maestría en la Universidad, dejar mis timpos libres, dejar la convivencia familiar, porque el compromiso con el sindicato era de tiempo completo incluidos los días domingos y dias de descanso obligatorio, como cualquier otro trabajador o empleado de la empresa. Pero el haber iniciado esas tareas y observar que eran necesarias para el crecimiento y fortalecimiento de las condiciones laborales y de trabajo de todos en la empresa fueron decisivas para decir y finalmente fuí elegido como representante sindical... ese fué el principio de una larga carrera de mas 40 años en los que de una manera o de otra me ví involucrado en este complicado, discutido, atacado, menospreciado, y largamente vitupereado mundo de la política.

Tres años transcurrieron de una manera que no me dí cuenta, entre reuniones de Comité Ejecutivo, Asambleas, reuniones de información, asistencia a los centros de trabajo, reuniones con los directivos de la empresa, revisiones salariales, discursos y asistencia a la CTM (por eventos a los que eramos convocados) discusiones políticas del rumbo del sindicato y las condiciones laborales en general del sindicalismo en México.

Los años 80's fueron de mucha lucha y reinvindicación social, laboral y política, nuestra organización sindical empezó a paticipar en el movimiento que se gestaba, eran las epocas en que el PRI gobernaba a todo lo que daba, con represión y muy bajos salarios para los trabajadores y que hacían que se marchara en los desfiles oficiales de la centrales obreras casi todas afiliadas al PRI. Nosotros lo haciamos pero junto con otros sindicatos "democraticos": SUTIN, SME, STUNAM, SECCIONES DEMOCRATICAS DEL SNTE, etc.

Protestábamos ante el Presidente de la República, principalmente nos tocó hacerlo con JLP Y con De la Madrid; nuestra participación destacada hizo que fuéramos reconocidos por esos sindicatos y organizaciones, al grado que dentro de nuestro sindicato ingresaron trabajadores que militaban en partidos como el PRT, PSUM, y otras organizaciones democráticas como el Frente Auténtico del Trabajo.

Por mi parte la labor que desarrollé durante ese tiempo hizo que en las siguientes elecciones fuera nominado y elegido Secretario General, un puesto con mucho compromiso político y más trabajo, lo que hizo que me tuviera que entrevistar con líderes y políticos de esa época, al igual que con los principales directivos de la empresa y del sector, entre los que recuerdo a Fidel Velázquez, el eterno dirigente de la CTM, y otros de los principales líderes de esa central obrera; con el Jefe del Departamento de Pesca, Pedro Ojeda Paullada; los principales lideres de los sindicatos como los del STUNAM, el SME, el FAT, el SNTE, SUTIN, ETC. Me tocó asistir a las asambleas que le ofrecía la CTM al Presidente de la Madrid en el Congreso del Trabajo, y otros foros y compromisos de tipo político.

Fueron casi 6 años dedicados a la política en los que me tocó ver muchas cosas, algunas interesantes, otras tristes, algunas más decepcionantes, que me dejaron una onda huella y una conciencia social del deber ser en la política, lo que paradójica y lamentablemente me hicieron alejarme de la ésta en todas sus aristas, sobre todo porque me di cuenta de que encajaba en lo que hacen los políticos tradicionales, muchos de mis contemporáneos compañeros lideres sindicales con el tiempo se convirtieron en lideres de partidos políticos, diputados, jefes delegacionales en la CD de Mexico y el Estado de México y realmente me pude dar cuenta que las épocas de compromiso, honradez, soñar con un México mejor, al cabo del tiempo solo quedan en eso, en sueños, por que la realidad acaba siendo otra.

Después de estar en la Políca me dediqué a leer mucha historía del sindicalismo, leía los principales periodicos y daba seguimiento a los distintos políticos de los diferentes partidos existentes. ¡son muchos esos que existieron y se fueron! y muchos otros los que llegaron.

Pude documentar las primeras escisiones del PRI, con Cuauhtemoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo, Ifigenia Martinez, Andres Manuel Lopez Obrador principalmente; ver los fraudes del 88, del 2006 y 2012, conocer a los Diego Fernandez de Cevallos, Ernesto Ruffo, Manuel Clouthier, Luis H. Álvarez y muchos otros políticos de todos los sabores y colores sólo para afirmar que solamente uno se salva de la quema generalizada del quehacer político, y eso lo dejo de tarea para ustedes.

Esa es mi eterna compañera: "la política" ya que como decía Aristoteles: "Todo hombre es un Animal Político".

Texto compartido por EL PROFETA

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